La Corporación Nacional del Cobre (Codelco) informó que sus costos directos de producción (C1) anotaron un incremento de 5 por ciento durante el último periodo contable. El indicador situó los valores operativos por sobre las proyecciones iniciales de la estatal, impulsado principalmente por el aumento en el precio de insumos críticos y factores logísticos globales que afectaron la cadena de suministros de la minera.
Según el reporte financiero de la estatal, este resultado operativo recibió el impacto directo del alza en el valor de la energía eléctrica, el diésel y los materiales de fortificación necesarios para el avance de los proyectos estructurales. La compañía detalló que la presión inflacionaria sobre los servicios de terceros y la remuneración de contratistas también incidieron en la variación del indicador de costos.
Ante estas cifras, desde la administración de la cuprífera señalaron que el actual escenario internacional y las dificultades técnicas detectadas en algunas faenas continuaron presionando los márgenes de excedentes destinados al fisco. No obstante, recalcaron que la empresa se encuentra ejecutando un plan de austeridad y eficiencia operativa diseñado para mitigar el impacto de estos mayores desembolsos en los resultados finales.
En esa línea, la plana directiva de Codelco manifestó que, pese al incremento en los gastos de explotación, la principal productora de cobre del mundo mantuvo sus metas de producción para el presente año. La estatal fundamentó esta estabilidad en la puesta en marcha gradual de nuevas fases en divisiones clave, como Chuquicamata Subterránea y el proyecto Traspaso Andina, que buscan compensar la caída en las leyes del mineral.
El informe técnico también destacó que la menor disponibilidad de agua en la zona central y las interrupciones climáticas en el norte del país obligaron a realizar inversiones adicionales en infraestructura hídrica. Voceros de la corporación explicaron que estos costos extraordinarios se sumaron a la mantención mayor de plantas concentradoras, las cuales requirieron una detención programada más extensa de lo previsto originalmente.
Finalmente, la estatal minera reafirmó su compromiso con la entrega de excedentes al Estado chileno y proyectó una normalización de los costos operativos hacia el cierre del próximo ciclo. La compañía subrayó que la consolidación de los proyectos estructurales permitirá recuperar los niveles de competitividad y reducir la dependencia de variables externas que actualmente afectan la estructura de gastos de la corporación.

