¿Flexibilidad o precarización? El debate que abre el respaldo empresarial a los contratos por hora en Chile

​Una masiva convocatoria tuvo una nueva versión del seminario económico anual de la Sofofa, instancia donde las autoridades de Gobierno y los principales líderes gremiales del país abordaron las estrategias para dinamizar el mercado laboral. En la oportunidad, el Ejecutivo enfatizó que la administración se encuentra bajo un estricto «modo pro-empleo», buscando reactivar las colocaciones formales mediante la agilización de inversiones y el impulso a nuevas modalidades de adaptabilidad de las jornadas.

Durante su intervención, el ministro de Hacienda defendió las políticas de estímulo económico y la urgencia de reimpulsar los puestos de trabajo en el sector privado, asegurando que la meta prioritaria es recuperar el dinamismo del empleo en un escenario de contención inflacionaria. La autoridad planteó que, junto con destrabar proyectos de infraestructura, resulta fundamental avanzar de forma coordinada en regulaciones laborales modernas que se adapten a las demandas actuales de productividad de las empresas y a las necesidades de flexibilidad de los propios trabajadores.

Por su parte, el mundo empresarial, representado por los máximos dirigentes de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) y de la Sofofa, respaldó abiertamente la necesidad de discutir e implementar legalmente la figura de los contratos por hora. Los líderes gremiales argumentaron que este mecanismo permitiría incorporar formalmente al mercado laboral a jóvenes, estudiantes y cuidadores que hoy no pueden cumplir jornadas extensas, combatiendo la informalidad y entregando certeza jurídica ante las fiscalizaciones de la Dirección del Trabajo.

Pese al sintonía en la urgencia por reactivar el empleo, el debate legislativo asoma complejo debido a las prevenciones de algunos sectores respecto a la precarización de los derechos de los trabajadores. El seminario concluyó con el compromiso de ambas partes de instalar una mesa técnica de trabajo que permita evaluar los alcances de la adaptabilidad horaria, equilibrando la protección social con los incentivos necesarios para que las empresas sigan creando puestos de trabajo formales en el país.