Según informó BHP en su revisión operativa correspondiente al semestre cerrado el 31 de diciembre de 2025, la compañía registró un desempeño operativo sólido y decidió elevar su proyección de producción de cobre para el ejercicio fiscal 2026, en un contexto marcado por precios favorables de los principales commodities. De acuerdo con el reporte de la minera, el cobre anotó un alza interanual de 32%, mientras que el mineral de hierro avanzó un 4%, configurando un escenario positivo para sus operaciones.
De acuerdo con lo comunicado por la empresa australiana, el período estuvo marcado por récords operacionales tanto en activos de cobre como de hierro, los que, según BHP, se alcanzaron manteniendo estándares de seguridad y eficiencia. En términos productivos, la compañía reportó 646 mil toneladas de cobre al cierre del segundo trimestre del año fiscal 2026, cifra levemente superior a la registrada en igual período del ejercicio anterior. En el acumulado del año, la producción alcanzó 984 mil toneladas, prácticamente en línea con el volumen del período previo.
A partir de estos resultados, BHP señaló que decidió incrementar la guía de producción de cobre del grupo para el FY26, respaldada por un mejor desempeño de sus principales activos. Según detalló la compañía, Escondida, su operación más relevante en Chile, alcanzó un récord de procesamiento en su concentradora, lo que permitió ampliar el rango de proyección anual. En la misma línea, Antamina también elevó su guía, mientras que Spence y Copper South Australia avanzaron conforme a lo planificado, destacando en este último caso una producción récord de oro refinado.
En su análisis de contexto, BHP indicó que la demanda de commodities en China se mantiene resiliente, apoyada en políticas económicas focalizadas y exportaciones sólidas, aunque con una moderación del impulso durante la segunda mitad de 2025, particularmente en construcción, manufactura e infraestructura. Según la minera, India comienza a posicionarse como un motor relevante de demanda, con un consumo sostenido de acero y un aumento en la demanda de cobre. En este escenario, la compañía proyecta un crecimiento económico global cercano al 3% para 2026, lo que, según su visión, sigue respaldando el consumo de materias primas.
Respecto de la producción cuprífera, BHP precisó que la guía del grupo para el FY26 fue ajustada a un rango de entre 1,9 y 2,0 millones de toneladas, desde el rango previo de 1,8 a 2,0 millones. En el caso de Escondida, la empresa explicó que el sólido desempeño operativo, junto con mejoras en las recuperaciones derivadas de optimizaciones y el uso de nuevos reactivos, permitió elevar la proyección de producción a un rango de entre 1,2 y 1,275 millones de toneladas. Asimismo, la ley promedio de alimentación a la concentradora fue revisada al alza, estimándose ahora entre 0,85% y 0,90% para el año completo.
Según el informe de BHP, la mayor parte de la producción de Escondida se concentraría en la primera mitad del ejercicio, en línea con una mayor ley del mineral tratado. En paralelo, la compañía informó avances en el Programa de Crecimiento Optimizado de la operación, indicando que la Declaración de Impacto Ambiental del Nuevo Concentrador continúa avanzando conforme al cronograma, con presentación prevista para el segundo semestre del FY26.
En contraste, BHP señaló que la producción de Spence mostró una disminución asociada a una menor producción planificada de cátodos, explicada por una reducción en la ley del material apilado en el circuito de lixiviación, a medida que la operación avanza hacia zonas más profundas del yacimiento. No obstante, según la empresa, este efecto fue parcialmente compensado por mejoras en el desempeño del proceso de lixiviación, mediante optimizaciones en el uso de reactivos. La guía de producción de Spence para el FY26 se mantuvo sin cambios, en un rango de entre 230 y 250 mil toneladas.
Finalmente, BHP indicó que continúa evaluando la implementación de su tecnología Simple Approach to Leaching 2 (SaL2) en Spence, con el objetivo de aprovechar de mejor forma la capacidad existente de producción de cátodos y reforzar la eficiencia operativa de la faena.

