El precio del cobre alcanzó esta semana un nuevo máximo histórico, cotizando cerca de los US$6 por libra, impulsado por inventarios globales en niveles críticos, tensiones comerciales en Estados Unidos y una creciente presión sobre la oferta. En la Bolsa de Metales de Londres (LME), el metal rojo llegó a los US$13.020 por tonelada, mientras que en COMEX se transó en torno a US$5,90 por libra.
Según explicó Juan Ignacio Guzmán, CEO de la consultora GEM, este repunte responde a una combinación de factores, entre ellos la incertidumbre arancelaria en EE. UU., que adelantó compras y concentró inventarios en ese país. De acuerdo con datos analizados por GEM, las existencias en bodegas COMEX superaron las 450 mil toneladas a comienzos de enero, reduciendo la disponibilidad fuera de Estados Unidos y tensionando los precios internacionales.
En contraste, los inventarios de la LME cayeron a 142 mil toneladas, lo que equivale a menos de dos días de consumo global. A este escenario se suman disrupciones en la oferta, como la huelga en la mina Mantoverde en Chile, que, pese a representar una fracción menor de la producción global, equivale a más del 20% del cobre disponible en el sistema LME. Para Chile, la cotización récord refuerza el rol del cobre como principal motor de ingresos fiscales y proyecciones económicas para 2026.

