El presidente electo José Antonio Kast designó a Daniel Mas Valdés como nuevo biministro de Economía y Minería, una figura que concentrará dos carteras estratégicas para la reactivación económica y el desarrollo del sector minero.
Mas Valdés, de 55 años, se desempeñaba hasta ahora como vicepresidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC). Su nombramiento fue presentado como una de las principales sorpresas del gabinete entrante y se produce en un contexto marcado por la necesidad de acelerar la inversión y mejorar la coordinación entre el mundo público y privado.
Ingeniero agrónomo con especialización en Economía Agraria de la Universidad Católica, el futuro biministro ha desarrollado una trayectoria ligada al ámbito empresarial y gremial, con fuerte presencia regional, especialmente en la Región de Coquimbo. En el plano ejecutivo, ha ocupado cargos en Ecomac S.A., empresa constructora e inmobiliaria con operaciones fuera de la Región Metropolitana, además de desempeñar funciones vinculadas al desarrollo de infraestructura y gestión portuaria, como su paso por el Terminal Puerto Coquimbo.
Desde el ámbito gremial, distintos antecedentes lo vinculan históricamente a la Cámara Chilena de la Construcción y a espacios empresariales tanto regionales como nacionales, lo que ha configurado un perfil técnico con redes transversales en el sector productivo. A ello se suma una faceta personal que ha sido destacada en medios: su participación en competencias como el Rally Dakar, asociada a disciplina y tolerancia al riesgo.
La llegada de Mas al gabinete estará marcada por un fuerte énfasis en la agilización de permisos y la reactivación de proyectos de inversión. De acuerdo con los lineamientos que se han atribuido a su perfil, uno de los ejes centrales será enfrentar los cuellos de botella regulatorios que, según el sector privado, han ralentizado el desarrollo de iniciativas productivas en los últimos años. En ese marco, cobra relevancia la Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales, aprobada en 2025, que busca reducir plazos mediante mecanismos como la tramitación paralela y la ventanilla única digital.
El diseño del biministerio implica un desafío doble. Por un lado, en Economía, la tarea estará centrada en impulsar el crecimiento, el empleo y la inversión, reforzando la coordinación público-privada. Por otro, en Minería, deberá avanzar en la ejecución de proyectos de cobre y litio, equilibrando velocidad de desarrollo con exigencias ambientales y legitimidad territorial, en un escenario donde la permisología sigue siendo uno de los principales puntos de tensión.
Con esta designación, el gobierno entrante apuesta por una conducción integrada de dos áreas clave para el desempeño económico del país, en un momento donde el impulso a la inversión aparece como una de las prioridades centrales del nuevo ciclo político.

