En el marco de las actividades por el Mes de la Mujer, la Dirección del Trabajo (DT) emitió una serie de precisiones respecto a las obligaciones que deben cumplir los empleadores para prevenir, denunciar e investigar la violencia y el acoso en el trabajo. A través de un dictamen matriz sobre la Ley Nº 21.643, el organismo busca garantizar que el derecho a desempeñarse en entornos seguros sea una realidad efectiva, especialmente para las trabajadoras del país.
El pronunciamiento de la DT, destacado como un avance clave en este mes de conmemoración, establece protocolos obligatorios de prevención, así como procedimientos claros de investigación y sanción. Entre los criterios fijados destaca el deber de los empleadores de contar con medios idóneos para la recepción de denuncias, reforzando la obligación de habilitar canales formales y de informar debidamente a todo el personal sobre su funcionamiento.
La normativa también aborda la obligatoriedad de la denuncia en casos específicos de violencia y acoso, precisando que, bajo ciertas circunstancias, denunciar estos hechos no es opcional para las jefaturas. Asimismo, se han fijado plazos estrictos para los procesos, estableciendo la imposibilidad de suspender las investigaciones de manera arbitraria para asegurar que las víctimas reciban respuestas oportunas y continuas.
Respecto al alcance de la ley, la autoridad laboral aclaró que estas disposiciones se aplican también en contextos específicos como las corporaciones municipales. De igual forma, el dictamen entrega directrices sobre cómo deben llevarse a cabo las investigaciones cuando se trata de trabajadoras bajo el régimen de subcontratación, asegurando que la protección de los derechos laborales se extienda a toda la cadena productiva.
Estas aclaraciones sobre el procedimiento de investigación y sanción son consideradas fundamentales para la correcta aplicación de la Ley Karin en el actual contexto social. El objetivo central es proporcionar a las organizaciones criterios técnicos que eviten la improvisación y garanticen que quienes denuncian cuenten con el respaldo institucional necesario al momento de enfrentar situaciones de maltrato o acoso laboral y sexual.
Finalmente, la Dirección del Trabajo reiteró que la Ley Karin refuerza el derecho fundamental a trabajar en entornos dignos y protegidos. Con estas nuevas precisiones emitidas durante el Mes de la Mujer, se espera que tanto el sector público como el privado ajusten sus reglamentos internos, consolidando una cultura de respeto que elimine definitivamente la violencia de los espacios de trabajo en Chile.

