Hacienda atribuye menor crecimiento del PIB a disrupciones en la minería, pero destaca repunte en inversión

El Producto Interno Bruto (PIB) de Chile creció un 1,6% durante el tercer trimestre de 2025, por debajo del 1,8% proyectado por el mercado, según cifras entregadas por el Banco Central. La moderación del crecimiento fue atribuida por el Ministerio de Hacienda a disrupciones puntuales en el sector minero, las cuales habrían contenido temporalmente el dinamismo económico.

El ministro Nicolás Grau explicó que, de no haberse registrado estas interrupciones en faenas mineras específicas, el PIB habría alcanzado un crecimiento de 2,6% en el trimestre. “El impacto negativo fue acotado, y el resto de la economía muestra señales claras de solidez”, afirmó el secretario de Estado.

El informe también incluyó revisiones al alza de trimestres anteriores: el primer trimestre pasó de 2,5% a 2,6%, y el segundo de 3,1% a 3,3%, lo que, según Hacienda, confirma una trayectoria de recuperación más robusta de lo estimado inicialmente.

Uno de los datos más destacados del balance trimestral fue el repunte de la inversión, que registró un alza interanual del 10%, el mayor crecimiento desde 2012 excluyendo los efectos de la pandemia. “Es una muy buena noticia la fuerza con la que crece la inversión. Esto es clave para consolidar la recuperación, sobre todo en sectores de alta intensidad de capital”, señaló Grau.

En el análisis sectorial, el menor dinamismo de la minería fue compensado por el buen desempeño de servicios, comercio y manufactura, además del incremento en el consumo de los hogares, impulsado por mejores expectativas económicas y una gradual recuperación del mercado laboral.

Para el período anual septiembre 2024 – septiembre 2025, el PIB acumuló una expansión del 2,9%, lo que el Ejecutivo considera una señal de recuperación sostenida y con fundamentos sólidos. Hacienda también destacó una mayor diversificación en la estructura del crecimiento, con equilibrios entre actividad, inversión y consumo.

De cara al cierre del año, las perspectivas económicas estarán marcadas por la evolución del sector minero, la inversión privada, las condiciones financieras internacionales y los precios globales de los commodities. No obstante, desde el Gobierno se mantiene un tono optimista, señalando que “la economía chilena avanza con fundamentos sanos y mayor dinamismo”, según Grau.